Los ocho vientos mundanos

“Estas ocho condiciones del mundo siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo. ¿Cuáles ocho? Ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y dolor. Estas ocho condiciones del mundo siguen al mundo y el mundo no se separa de estas ocho condiciones del mundo.”
Mañana hay grupo de estudio en el Centro Budista de Valencia, y he pensado mirar de nuevo esta enseñanza del Buda, que se encuentra en el ‘Dutiyalokadhamma Sutta’. Las ocho condiciones se conocen también como los ‘ocho vientos mundanos’, una forma más poética y evocativa de verlas.
“El ser ordinario no informado experimenta los ocho vientos mundanos. También el discípulo informado.¿Cuál es la diferencia? ¿Cuál es la diferencia de esfuerzo? ¿Cuál es la diferencia entre el ser informado y el ser no informado?”
Claro, todos los experimentamos. Vienen y van, a veces sopla uno y a veces otro. A veces son brisas, a veces ráfagas, a veces vendavales. Nos elogian, llega la fama o ganamos lo que deseamos, para luego ser criticados, fracasar o perder lo que hemos ganado. La felicidad y el dolor nos sacuden.
“Cuando el ser ordinario no informado obtiene ganancia, él no considera así, ‘He obtenido esta ganancia. Ésta es impermanente y de naturaleza transitoria.’ No comprende esto de acuerdo con la realidad. Cuando obtiene pérdida … cuando obtiene fama … cuando obtiene fracaso … cuando obtiene crítica … cuando obtiene elogio … cuando obtiene felicidad … cuando obtiene dolor, él no considera así. No comprende esto de acuerdo con la realidad.”
“La ganancia se apodera de su mente, la pérdida se apodera de su mente. La fama se apodera de su mente, el fracaso se apodera de su mente. La crítica se apodera de su mente, el elogio se apodera de su mente. La felicidad se apodera de su mente, el dolor se apodera de su mente. Él se deleita con la ganancia obtenida, se contraría con la pérdida obtenida. Se deleita con la fama obtenida, se contraría con el fracaso obtenido. Se contraría con la crítica obtenida, se deleita con el elogio obtenido. Se deleita con la felicidad obtenida, se contraría con el dolor obtenido. Él así, deleitándose y contrariándose, no se libera del sufrimiento.”
El camino budista se camina justo para liberarse del sufrimiento. ¿Entonces?
“Cuando el discípulo instruido obtiene ganancia, él considera así, ‘He obtenido ganancia. Ésta es impermanente, y de naturaleza transitoria.’ Comprende esto de acuerdo con la realidad. Cuando obtiene pérdida … cuando obtiene fama … cuando obtiene fracaso … cuando obtiene crítica … cuando obtiene elogio … cuando obtiene felicidad … cuando obtiene dolor, él considera así, ‘He obtenido este sufrimiento. Éste es impermanente de naturaleza transitoria’. Comprende esto de acuerdo con la realidad.”
Es decir, los ocho vientos mundanos no se apoderan de su mente-corazón. Ni la ganancia, ni la pérdida, ni la fama, ni el fracaso, ni la crítica, ni el elogio, ni la felicidad, ni el dolor.
“Así, no deleitándose y no contrariándose, se libera del sufrimiento. Ésta es la diferencia, ésta es la diferencia de esfuerzo, ésta es la diferencia entre el ser informado y el ser no informado”.
Ganancia y pérdida, fama y fracaso, crítica y elogio, felicidad y dolor, son condiciones de la vida humana. Existe un sendero de paz, de claridad, de bondad, de creatividad, de lealtad, de comprensión ... y pasa justo en medio de ellos. Es difícil de vislumbrar y requiere compromiso para caminar. Pero así, y sólo así, se vive con dignidad y nobleza, fiel a nuestros ideales.
Dedico este post a Jesús. Un amigo que me está enseñando, a su manera, a caminar con la cabeza alta en medio de los vientos.
Etiquetas: Dharma, enseñanza budista, ser budista


1Comments:
Hola, Moksananda.
Soy Jesús.
Ha sido muy reconfortante leer el post que me dedicas.
En realidad, contigo me pasa una cosa: cada cosa que hablamos, cada cosa que te leo es como si yo ya la supiera...están dentro de mí, las conozco, pero siempre es magnífico que alguien , y alguien como tú, me las diga o las escriba.
Seguimos por el sendero, a pesar de los ocho vientos, a pesar de algunos de ellos que ahora soplan más fuerte.
Ya amainarán.
Cualquier viento, aunque sea viento de bonanza, es desagradable si sopla fuerte.
Yo prefiero la calma, el sendero y el sol cálido en el rostro.
El abrazo más grande para ti, desde el Sur.
Jesús
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