lunes, mayo 12, 2008

El monopolio teísta


Suelen decir que España es católica. Tengo un amigo que me asegura que no es, que no, los españoles no son católicos ni tan siquiera tengan actitudes cristianas. Lo único que ha pasado es que la iglesia católica ha tenido al país bajo su yugo desde hace muchos siglos.

El País publicó el viernes un artículo titulado 'Las otras religiones piden paso' en referencia a que 'la vicepresidenta el Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció anteayer la reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, de 1980, para atender mejor a los derechos de estas confesiones y amortiguar la discriminación que sufren con respecto a la Iglesia católica en materias como financiación, enseñanza religiosa en las escuelas o protección jurídica de sus lugares de culto'.

El artículo empieza con una frase algo dramático: 'El monopolio del catolicismo se ha roto en España'. Me parece bien, pero me parecería aun más interesante que se rompiera el monopolio teísta que exista en el mundo religioso occidental, incluyendo por supuesto a España.

El autor del artículo, Juan Bedoya, cuenta lo siguiente:

'Los últimos en ser reconocidos por su "notorio arraigo", en el otoño pasado, son los budistas. Pese a su implantación centenaria en España y su fama mundial, la decisión en el seno de la comisión correspondiente del Ministerio de Justicia fue agitada. Y muy ajustada: nueve votos a favor, siete en contra y siete abstenciones'.

Las demás 'religiones' con notario arraigo en España son el catolicismo, el Islam, el judaísmo, el protestantismo, los mormones y los testigos de Jehová. Formaron ya parte de la comisión del ministerio de justicia que decidió, de forma tan 'agitada', reconocer al budismo por su 'notario arraigo'. Y son todas religiones monoteístas.

A mi entender el budismo es la única tradición presente y reconocida en el mundo religioso español (y occidental) que ofrece una visión espiritual del ser humano y que a la vez niega la existencia de un díos creador. Y me parece muy importante que esté y que ofrezca una alternativa sólida a este monopolio religioso - incluso diría tiranía religiosa - que es la doctrina errónea de un dios creador.

Desde luego animo a todos a leer 'el espejismo de Dios' de Richard Dawkins. Como dice nuestra querida wikipedia: 'En el libro, Dawkins afirma que la creencia en un creador supernatural se puede calificar como un delirio, al que define como, la persistencia en una falsa creencia mantenida frente a fuertes evidencias contradictorias. Dawkins simpatiza con la observación de Robert Pirsig que dice cuando una persona sufre delirio lo llamamos locura. Cuando mucha gente sufre el mismo delirio lo llamamos religión."

Para muchos es impensable una visión y un camino espiritual sin la existencia de Dios. No obstante, el mundo contemporáneo está muy necesitado de una tercera vía entre el delirio y el materialismo, entre el eternalismo y el nihilismo. Por ahora sólo el budismo ha podido colarse en la fiesta que han montado las religiones monoteístas (muy a pesar de algunos, me parece) y así empezar a romper su tiranía sobre la psique humana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante su comentario. Me gustaría entender: Si no existe un Dios creador, ¿cómo se originó todo, incluyendo la materia? No es una pregunta capciosa, es que me gustaría saber qué piensan los budistas en este tema. Me gustan muchos conceptos budistas, que me parecen muy lógicos, las cuatro nobles verdades, etc. y quiero considerarme como "un cristiano budista". Gracias.

Anónimo dijo...

Islamismo, Cristianismo, Judaísmo: Tres religiones surgidas de un "Dios de bondad". ¿Por qué los adeptos de estas tres religiones han cometido tantos crímenes a lo largo de la historia? Basta mirar a Israel, en donde judíos y musulmanes se sacan los ojos mutuamente. Recordemos las Cruzadas cristianas, cuyo propósito era matar, robar y violar en nombre de Dios. Veamos a los cristianos de España, esclavizando a los negros en las colonias americanas, matando a los indios para robarles el oro. Triste espectáculo el de las religiones teísta, cuyo Dios de bondad apadrina tantos crímenes.