Acabo de regresar de un retiro solitario en Gujialoka (el mundo secreto), de una sola semana. Lo he disfrutado mucho y creo que me ha beneficiado bastante. Fue particularmente bueno contactar de nuevo - y con más fuerza - la figura de Vajrasattva, la sadhana que tomé cuando fui ordenado en 1985 por Urgyen Sangharáshita.Pasé bastante tiempo meditando y reflexionaando sobre Vajrasatva, y su importancia dhármica y en mi vida. Tener el tiempo y espacio para simplemente seguir estas reflexiones llevaron a un fluir natural de la confianza que tengo en la práctica del Dharma, en mi maestro Sangharákshita y en el contexto de la Sangha de que formo parte.
Regrese con un conjunto de preceptos personales, que me gustaría seguir de nuevo en mi día a día. Nada particularmente radical, más bien sencillos:1. Ser feliz - y si no puedo ser feliz mantener una dinámica positiva y creativa.
2. Hacer mi práctica - cualquiera que sea la forma particular que tome mi práctica del Dharma en un momento dado.
3. Ayudar a los demás - a mi familia, amigos y a la Sangha. Si puedo, ayudar a los desconocidos y "al mundo" también.
Fue, como siempre, muy 'lindo' estar de nuevo en Gujialoka, nuestro centro de retiros en las montañas cerca de Alicante, España, donde se celebra cada año el retiro de ordenación de 4 meses para los hombres que van a formar parte de la Orden Budista Occidental. Estoy muy agradecido a la comunidad por cuidar de mí y por asegurar que haya buenas condiciones para los retiros solitarios y aislados. Vivía en Gujialoka por primera vez en 1987, y de nuevo en 1997. También he pasado muchos períodos más cortos allí. Es una especie de hogar espiritual para mí.
El primer día que llegué a Guhyaloka en 1987, me desperté con un manto de nieve cubriendo el valle. Hasta el penúltimo día de este retiro, nunca había visto tanta nieve allí. Muy hermoso.Y por supuesto, se dice que Vajrasatva es del color de la luz solar sobre la nieve blanca y pura, virgen. Simboliza la pureza innata de uno mismo y de todos los fenómenos. Esta pureza es sinónimo de Sunyata, o la Insubstancialidad, una doctrina central a todas las escuelas budistas. Vajrasattva sostiene en su mano derecha un vajra o cetro diamantino, simbolo de su amor bondadoso y de la compasión. En su mano izquierda sostiene una campana-vajra, la cual simboliza la sabiduría o la comprensión de la verdadera naturaleza de la existencia. A la vez, Vajrasattva es esta Realidad, también el sendero y el fruto de la realización.
(imagen por Aloka)


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