jueves, mayo 19, 2011

¿Budismo y política?

La pólitica no tiene que ver con ser de este partido o del otro. En su sentido más puro es el proceso orientado hacia la toma de decisiones para el beneficio de la sociedad. Es decir, para los individuos en su aspecto colectivo.

En medio de la campaña electoral en España (elecciones municipales y de las regiones autónomas) ha surgido un movimiento de personas de todas las edades y de una variedad de tendencias ideológicas que está pidiendo un cambio. Está formado por personas que se percatan de la profunda crisis de valores en la cual está hundido gran parte del mundo 'occidental' y que se hartan de las manipulaciones, mentiras y media-verdades de los partidos políticos y de los medios de comunicación.

Me ha llegado un video de unos 10 minutos en el cual José Luis Sampedro (escritor y economista español que aboga por una política y una economía "más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos") habla de la necesidad de cambio. Más bien habla de que el cambio es inevitable, ya que todo cambia. Es cuestión de si queremos dirigir este cambio hacía una mejor sociedad o no.

La sociedad influye enormemente en el individuo. El budismo tiene como foco el desarrollo espiritual del individuo, pero no por eso deberiamos olvidar que el individuo depende de sus condiciones, de su contexto, para poder realizarse. Una dinámica política y una economía carente de valores éticos son dañinas a todas las personas que dependemos de ellas. Vivir una vida 'espiritual' es también ayudar a crear condiciones que nutren y apoyan al individuo en sus esfuerzos para realizarse como ser humano y ser 'espiritual'.

El video me ha parecido muy digno de ver y nos invita a tomar conciencia de un aspecto importante de nuestra realidad.

3 comentarios:

Ruben dijo...

"Hay que soñar para imaginar, hay que imaginar para que luego eso que imaginamos se haga realidad"
Vayira

Fabius dijo...

El capitalismo surgió, en la historia, como respuesta a un modelo económico que había quedado obsoleto, esto es, la crisis del 29, que dejó en evidencia las carencias del mismo. Porque todo cambia, porque no hay nada fijo, es que la cosas fluyen de manera imparable a lo que es su opuesto. Así, como en aquel tiempo, tal evidencia se plasma en la realidad del capitalismo actual. Éste ha dejado ver sus deficiencias, ha provocado el apego a las cosas, a lo material a lo inerte. Esto a desencadenado en la ignorancia en la ceguera de lo producido por tales brillos a pagar a corto o largo plazo, hasta terminar en el ahogo de sus amantes.
Antiguamente, cuando era tiempo del trueque y no, de la moneda, la gente intercambiaba sus cosas en función de la necesidad y no, en función del "valor económico" de las mismas. Así, una mesa era trocada por una vasija si a aquel le hacía falta la segunda y para nada le servía la primera.
¿Tenemos cosas por acumular o por necesidad? ¿Vivimos para comer o comemos para vivir? ¿Pensamos por parecer, o parecemos pensar?

Cuanto más ignorante es un pueblo, más fácil resulta gobernar.

Mi humilde opinión.
Fabius.

malatesta dijo...

Hola, apuntaría que el budismo no sólo tiene como foco el desarrollo espiritual del individuo, sino también de la sociedad, porque no debemos olvidar que el ser humano es interdependiente: por naturaleza, procedemos de una madre y un padre (aunque sea in vitro), tenemos que relacionarnos con otras personas, darnos afecto, comunicarnos, obtener alimentos, cuidados, objetos y servicios necesarios para vivir, los cuales proceden de otras personas.
Esta interdependencia nos hace seres sociales, es el humus que hace necesaria la sociedad en la que vivimos. Esta nos aparece como un contexto macro que nos predetermina, pero tambien es el ámbito necesario para desarrollarnos integralmente: sólo con las otras personas podemos aprender a ser benevolentes, desapegados, libres, iguales, fraternos, etc. Diremos que lo micro y lo macro se relacionan y retroalimentan, que no hay auténtico desarrollo personal-interior sin proyección y praxis exterior-social.

Sabemos que el comportamiento ético es un aspecto básico del noble sendero octuple,desde el pensar y hablar hasta la acción y foma de vida correctas. Por tanto, la corrupción, despotismo, clientelismo,prevaricación,..., y otras 'lindezas' de la política partidista que nos gobierna son contrarias a la ética budista. Asimismo, las carencias de libertad e igualdad político-social en España que se derivan del sistema de partidocracia chocan con principos budistas que favorecen la libertad e igualdad de y entre las personas.
En este sentido, unos partidos políticos que no funcionan democráticamente a la hora de elegir a sus representantes (el dedazo), un sistema electoral trufado para favorecer el bipartidismo del PP y PSOE, unos medios de comunicación subvencionados por el Estado que limitan, cuando no impiden, la expresión y difusión de otras opciones y alternativas político-sociales, son aspectos negativos que las y los budistas debemos rechazar porque impiden la libertad de pensar,expresarse y actuar democráticamente, además de promover y reproducir la desigualdad, el apego, la ignorancia, la ofuscación y el odio.
El budismo en sus orígenes era profundamente asambleario: en las antiguas sanghas budistas de la India el método asambleario se utilizaba con frecuencia, incluso para resolver diferencias respecto a la doctrina a seguir. No olvidemos que el término pali de la sangha también se puede traducir como asamblea y asociación: es una de las primeras experiencias históricas de democracia junto a la 'polis' de Atenas (de ahí viene 'política': los asuntos de la polis, de la ciudad/colectividad/comunidad).
En fin, que las y los budistas nos sólo nos alegramos del surgimiento del movimiento del 15-M, sino que también debemos animarnos a participar activamente en el mismo.

Salud, libertad e igualdad.