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lunes, diciembre 15, 2008

la no-violencia



Deepak Chopra, un escritor prolífico sobre el poder de la mente en el proceso curativo y muy influenciado por el hinduismo, ha lanzado un llamamiento a que todos asumamos un compromiso personal con la no-violencia. 


Me parece muy interesante y habrá que ver cuantas personas deciden asumirlo. Y después, cuantos somos capaces de mantenerlo.


La no-violencia es una postura frente la vida muy radical. No sólo implica la renuncia de toda violencia física, sino también verbal y incluso de pensamiento. Como principio fundamental a la vida espiritual, no pueden establecerse limites al sinfín de maneras que se puede aplicar.  La no-violencia no sólo implica renunciar todo acto violento sin también implica cultivar el amor y no dejar pasar ninguna oportunidad para ayudar a los demás. 


En el budismo este principio se encuentra expresión en el primero de los preceptos éticos: panatipata veramani sikkhapadam samadiyami. Me comprometo al principio de entrenamiento de no causar daño a los demás. Su aspecto positivo es la práctica de metta, o de amor universal y incondicional.


Hace ya muchos años que tome este precepto con mi ordenación como Dharmachari en la orden budista occidental. Todos los días intento ponerlo en práctica, y todos los días en algún momento voy en contra de ello; o me enfado, o no escucho a otro o pierdo una oportunidad de ayudar a alguien. 


Pero allí está. Igual que Deepak Chopra, considero que el compromiso con la no-violencia es un acto transformador, y creo que para que cambie el mundo somos los individuos que tenemos que cambiar. Ojala más personas asumieran este compromiso de forma real y en serio.


Para los que quieren saber más acerca del lugar del principio de la no-violencia en el budismo recomiendo 'Los diez pilares del budismo' de Sangharákshita (y que se puede comprar aquí) y también esta página web de nuestro centro en México.  Y para los que quieren saber más acerca de este llamamiento de Deepak Chopra, su página web aquí. 



lunes, abril 28, 2008

lo bueno de cada uno

No soy muy aficionado a los mensajes seudo-espirituales que aparecen de repente por correo electrónico y en los cuales te piden mandarlo de nuevo a todos tus amigos o sufrir las consecuencias diabólicas.

Sin embargo, hace un par de días un amigo me mandó esta historía y la verdad es que me ha gustado, así que lo he traducido (probablemente mal) para ponerlo aquí.

¿Será que me estoy volviendo sentimental?

Seguramente muchos ya la conocerán, pero por si acaso ....

Una anciana china tuvo dos grandes ollas, cada una colgada en los extremos de un palo que llevó en sus hombros.

Una de las ollas tenía una grieta mientras que la otra era perfecta. La olla perfecta siempre entregó una porción completa de agua, mientras después de una larga caminata del riachuelo a la casa la olla agrietada ya había perdido gran parte de la suya.


Durante dos años así ocurrió diariamente; la mujer trayendo al hogar solamente una olla y media de agua.


Por supuesto, la olla perfecta era orgullosa de sus logros. Pero la pobre olla agrietada sentía avergonzada de su propia imperfección; avergonzada y desgraciada.


Después de dos años de lo que percibió como un amargo fracaso, un día la olla agrietada habló con la mujer: 'Estoy avergonzada, porque esta grieta en mi lado hace que el agua se escapa a lo largo del camino a casa.

La vieja sonrió: ' ¿Notaste que hay flores en su lado del camino, pero no en el lado de la otra olla? Es porque siempre he sabido de tu defecto, así que planté semillas de flor en tu lado del camino, y cada día mientras caminamos de vuelta a casa, las riegas.'

'Por dos años he podido recoger estas flores hermosas y así adornar la mesa. Si no fueras justo como eres, no habría tanta belleza para adornar la casa.'


Cada uno de nosotros tiene sus propios defectos. Y son estos defectos
y grietas nuestros lo que hacen que nuestras vidas juntas sean tan interesantes y ricas.

Es cuestión de tomar a cada persona tal y como es y buscar lo bueno que tiene.


ASÍ PUES, ¡a todos mis amigos imperfectos! Que tengas un gran día y recuerda a oler las flores en el lado tuyo del camino.

lunes, febrero 04, 2008

Ser budista (3): Ir al Refugio del Dharma


Para que nuestras aspiraciones se realicen han de encontrar expresión en los actos más mundanos y cotidianos de nuestra vida. Un budista es uno que camina en el Dharma, es decir que lo pone en práctica. El Dharma, que consiste en principios y en práctica, forma la base de su vida y está cada vez más presente en sus muchos aspectos.

Uno de las descripciones más tempranas del Dharma es la del camino triple, formado por la ética, la meditación y la sabiduría (sila, samadhi, praña)

La ética:

La importancia de la práctica ética para la vida espiritual budista se enfatiza a lo largo del camino. Es un error pensar que es cosa de principiantes entrenar en ella. La recitación formal de Ir al Refugio de las Tres Joyas está casi siempre acompañada por la recitación de los preceptos éticos, en una forma o otra.

Los preceptos más conocidos son los 5 preceptos, que consisten en el compromiso de entrenarse en los siguientes principios:

1. El principio de no hacer daño a los demás seres y de cultivar actos de amor y bondad
2. El principio de no tomar lo que no se da libremente y de cultivar la generosidad
3. El principio de evitar un comportamiento sexual dañino y de cultivar tranquilidad, sencillez y contentamiento
4. El principio de evitar una comunicación falsa y de cultivar la veracidad
5. El principio de no intoxicar la mente y de cultivar la atención y una conciencia clara

Los preceptos, como principios éticos y no como ‘mandamientos’, constituyen la dimensión ética de la vida de un budista ya que representan la manifestación de su compromiso con el ideal de la Iluminación en todos los actos del ser humano (los actos del cuerpo, de habla y de la mente). Parte esencial del camino consiste en desarrollar cada vez mayor intimidad con los principios éticos y de imbuir nuestras vidas con su espíritu.

Una vida ética se desenrolla a partir de una sensibilidad ética, la cual se cultiva con atención conciente, con metta o amor, con reflexión, con una comunicación abierta con otros, y con mayor conciencia de la mente y sus diferentes estados.

La meditación:

La práctica de la meditación nos permite encontrarnos con nuestra experiencia de forma más directa e inmediata. Con la meditación vemos nuestros hábitos y padrones, nuestras torpezas y habilidades. En la meditación tenemos la oportunidad de trabajar directamente con los venenos y con las raíces de samsara; la avidez, el odio y la ignorancia. Y tenemos la oportunidad de descubrir nuestras fuentes de sabiduría, de compasión y de energía.

La práctica de meditación de forma asidua y efectiva es, generalmente, considerado como esencial para un compromiso efectivo con las Tres Joyas y para el despertar de la mente-corazón. Por lo general, los budistas intentan establecer una práctica diaria de meditación, la cual se contempla dentro de una o otra ‘sistema’ de práctica. Los retiros son un contexto esencial para la mayoría de budistas en su afán de desarrollar una práctica efectiva de meditación.

Sabiduría:

La tradición habla de tres niveles de sabiduría: aprendizaje, reflexión y meditación.

Para poder profundizar en el acto de Ir al Refugio es necesario lograr un entendimiento claro del Dharma. Parte esencial del camino que enseñó el Buda es poder distinguir entre los puntos de vista erróneos y los correctos. Nuestros puntos de vista nunca son puramente racionales, y tienen un fuerte elemento emocional (conciente o no). Los puntos de vista erróneos son aquellos que, basada en las emociones de rechazo o de apego, conducen a la ignorancia y fomentan estos mismos estados emocionales. Los puntos de vista ‘correctos’ son aquellos que conducen al amor, al desapego y la generosidad, y a la sabiduría. Conducen el despertar, el cual es un estado, según el Buda mismo, más allá de cualquier punto de vista.

Es importante también saber reflexionar sobre el significado de los puntos de vista correctos y sus implicaciones para la vida, y empezar a dejarles despertar nuestra propia sabiduría intuitiva.

Comprometerse con el camino budista implica una práctica de estudio, tanto individual como en grupo. Implica clarificar nuestro entendimiento del Dharma, compartir y debatir, y estar abierto a nuevas perspectivas y acercamientos.

Son de especial importancia las doctrinas y enseñanzas fundamentales budistas, como la coproducción condicionada (pratitya samutpada), las cuatro verdades nobles, el sendero óctuple, las tres marcas de la existencia condicionada etc. También son de gran importancia comprender los énfasis distintivos de la enseñanza de la escuela dentro de la cual practicamos.

miércoles, febrero 07, 2007

El vegetarianismo contra el cambio climático

Un amigo argentina me ha mandado un artículo que apareció en el suplemento del Clarín, periódico argentino. Es de un economista norteamericano y nos habla de la relación entre el consumo masivo de la carne y el calentamiento global.

"Aunque hay creciente preocupación por los cientos de millones de automóviles, ómnibus, camiones, aviones y trenes que escupen dióxido de carbono a la atmósfera, calentando el planeta y amenazando con un cambio fundamental en el clima de la Tierra, se pasa por alto una fuente aún más solapada de gases que producen calentamiento global. Quizá el lector se sorprenda al enterarse de que la carne que ponemos sobre nuestra mesa es ahora la culpable número uno del cambio climático mundial".

Es otra razón para tomar en serio la posibilidad de una dieta vegetariana - o por lo menos para considerar la posibilidad de comer menos carne.

El artículo completo se puede leer aquí.

martes, noviembre 21, 2006

La ética budista (1)


Como persona soy producto, en gran medida, de la sociedad en la cual nací y vivo, es decir la sociedad europeo occidental. Un aspecto importantísimo de este condicionamiento es aquello que tiene que ver con nuestro comportamiento y si se considera ético o no.

En occidente hoy en día, simplificando el asunto, parece que existen dos perspectivas predominantes acerca de lo que constituye lo ético. La primera es la que viene de una religión monoteísta en la cual lo ético esta determinado fundamentalmente por unos mandamientos y la motivación por ponerlos en práctica es el miedo al castigo. La segunda perspectiva nos dice que lo ético no existe como valor objetivo sino depende de cada individuo. Muchas veces está determinado por la búsqueda de placer. El desear algo justifica los medios empleados para conseguirlo.

Pero ¿qué es la ética para el budismo? Que tiene un lugar imprescindible en el sendero budista está fuera de duda. Una de las formulaciones más antiguas y más importantes del camino se divide en tres aspectos, que son la ética, la meditación y el cultivo de la sabiduría. Poder desarrollar sabiduría depende de nuestra capacidad de integración psicológica y espiritual, es decir la meditación, y nuestra capacidad para emprender el proceso meditativo depende de una vida ética. Es esencial, por lo tanto, comprender en que consiste un acto ético desde la perspectiva budista y aclarar nuestra propia postura con respecto al tema.

Primero hay que entender que la vida y los actos de un budista son un intento de vivir y de manifestar los principios e ideales budistas. Estos principios e ideales se encuentran simbolizados por lo que llamamos las Tres Joyas. Son el Buda, el ideal de la Iluminación espiritual, o el Despertar; el Dharma, o la verdad y el camino de las verdades que conducen al despertar; y la Sangha, o la creación de comunidad entre los seres humanos y especialmente con el proposito de que todos estén en el camino del despertar.

El despertar espiritual es, por lo tanto, la esencia del budismo (el título ‘buda’ quiere decir ‘el despierto'), y la ética se ve con relación a ello. Lo que determina si un acto es ético o no es si conduce o no al crecimiento espiritual. El budismo reconoce una ley natural: nuestros actos tienen consecuencias. Y tienen consecuencias para nosotros y para los demás. Cada acto nuestro es como una piedra que se tira en un lago. Produce ondas expansivas cuyos efectos se sienten en nuestra propia vida y en las de otras personas. Incluso se llega a decir que cada acto de cada ser afecta a todos los demás seres del universo. Hay actos que refuerzan nuestra ignorancia, nuestro sueño. Y hay actos que hacen brotar la conciencia y el amor. Para poner en práctica la ética hay que cultivar una sensibilidad a esta ley universal. Lo ético es cuestión de habilidad, es un arte para ser enseñado y aprendido.