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miércoles, febrero 08, 2012

Antoni Tàpies y el budismo






Con el fallecimiento de Antoni Tàpies hace unos días me ha venido a la mente buscar una entrevista que se hizo con él hace unos años la revista 'dharma'.

Lo encontré aquí. Leerlo de nuevo ha sido muy gratificante y siento agradecimiento tanto al gran pintor como a la redacción de la revista.

"El budismo explica que la identidad no es permanente ni una cosa absoluta, la identidad es cambiante. No hay una entidad que sea perpetua. Entonces yo me siento libre y cambiante, no sé si hay un Antoni Tápies. En última instancia es algo en lo que no he reflexionado mucho, no suelo pensar en mí mismo. Yo pienso en mis cuadros, y deseo de todo corazón que vea mi obra cuanta más gente para poder dejar algo útil."

Que así sea.



martes, mayo 03, 2011

El arte como fuente y vehículo de cambio



Durante las vacaciones de Pascua aquí en Valencia (España) celebramos un retiro en el cual, aparte de la meditación y los rituales, exploramos la posibilidad de la creación de una nueva sociedad basada en nuevos valores.


Entre los distintas temas y varias actividades dedicamos un día a la exploración del arte y de la cultura, su lugar en la vida espiritual y en una sociedad que apoyaría el crecimiento y desarrollo espiritual del individuo.


Virginia Gonazález, una amiga y mitra de la Comunidad Budista Triratna, compartió en una charla sus reflexiones acerca del proceso artístico y en especial el proceso de crear una nueva rupa, o figura del Buda, para la sala principal del Centro Budista que Triratna tenemos en Valencia, España.


Me resultó muy interesante su aportación y le pedí mandármela para ponerla aquí. Espero que también resulte interesante a otras personas. Y no sólo a los que se dediquen al arte. Como ella misma escribe, el arte es un vehículo muy potente para el que lo practica, y todos, absolutamente todos tenemos potencial creativo.



Hola a todos.

Para los que todavía no me conozcáis, me llamo Virginia y soy mitra de la Comunidad Budista Triratna desde hace muy poco, sólo desde noviembre. Bueno, lo primero que quiero pediros es un poquito de paciencia y comprensión porque esta es la primera vez que doy una charla y no estoy muy segura de saber exponer mis ideas con claridad. De hecho llevo varias semanas en las que me surgen ideas sueltas sobre el tema de este encuentro, todo ello, desde luego, partiendo de la base de mi propia experiencia artística y de mi experiencia como budista. Así que mientras conduzco, friego, me limpio los dientes... ay, también mientras medito, se me han ido apareciendo argumentos sueltos en los que creo, aunque, claro está, sin mucha hilazón lógica. Porque ¿cuál es el tema por el que Amalamati, el director del Centro Budista de Valencia de Triratna, me pidió que hablase con vosotros esta tarde y por qué a mí? Bien, según tengo entendido hasta ahora el tema de hoy es el papel del arte en una nueva sociedad. Yo supongo que Amalamati me lo pidió porque sabe que llevo unos 20 años dedicándome a la escultura.

Ante todo quiero deciros que nunca me han gustado mucho las declaraciones que los propios artistas tienen de sus obras cuando las comentan y analizan. Siempre me ha parecido que me limitaban la visión que yo como espectadora podía tener de su obra. Pero en esta ocasión podéis estar tranquilos, porque no he venido a hablaros de “mi” obra. Y supongo que fundamentalmente porque no tengo casi obra. Sí, llevo más de 20 años dedicándome a la escultura, pero profesionalmente, para ganarme el sustento nada más. Quiero decir que no tengo obra íntima o personal.

Sin embargo, pensaba, pero ¿por qué Amalamati ha confiado en mí para hablaros del arte en la nueva sociedad? ¿Qué puedo rescatar de mi experiencia artística para vosotros? ¿Cómo ha cambiado mi visión del arte después de tanto tiempo dedicada a hacer escultura sin que figure mi nombre, siempre por encargo bajo premisas comerciales muy fuertes?, ¿cuáles son mis ideales y cómo los llevo a la práctica en mi quehacer diario? Estas preguntas me han enfrentado a muchos años en los que no había dejado espacio a ningún ideal, a ninguna premisa teórica, ninguna orientación que diera sentido a mi trabajo. Supongo que al repasar mis años de facultad, estas preguntas en mi cabeza…, ay, me han venido a la mente viejas reivindicaciones y teorías que imprimían a lo que yo hacía energía, vigor y, en suma, importancia (al menos eran importantes para mí) a mi obra. Pero en mi experiencia, y, por favor, tomad todo lo que os estoy diciendo hoy aquí sólo en relación a mi experiencia, sin mayores pretensiones. Como decía, en mi experiencia perdí la confianza en las teorías, los ideales, perdí la fe en mi “yo de artista” y también mi conexión más íntima con una obra. Y, salvo por esto último, quiero decir que este paso fue consciente y voluntario y que aún a día de hoy estoy muy contenta de haberlo dado. Supongo que puede sonar algo extraño…

Bueno, salí de Bellas Artes sin creencias artísticas ya, después de tanto postmodernismo y post-post lo que siguió. Salí corriendo con los ojos bien abiertos, asombrada de tanto ego de artista. Salí corriendo de mí misma…Pero al fin, ¿a qué me iba a dedicar? Pues salí corriendo… para recuperar un oficio. Sí, sólo tiempo después veo que éste es el gran beneficio de mi experiencia profesional. Y es ahora, si me permitís, cuando me gustaría echarle imaginación y retomar el espíritu de juventud para hacer una reivindicación. Quiero recuperar la importancia del arte como artesanía. Por supuesto no pretendo teorizar sobre el arte y la artesanía, sobre el valor de lo útil o inútil, sobre la valía de una “obra maestra” o una sencilla obra bien hecha. Sino que quiero reivindicar, mostraros en lo que valoro la artesanía como proceso creativo, como vehículo de experiencia. Al menos así ha sido para mí.

Vehículo!!!, me gusta mucho esa palabra. Sí, quizás me convence sobretodo en su acepción más pequeña, la de ser un “medio físico en que se transmite algo”. En fin, no me interesa expresar aquí la artesanía con mayúsculas como hacía John Ruskin, por favor, ha llovido demasiado, sino sólo como actitud. Decía que me gustaba mucho la palabra vehículo para el arte. El arte es un vehículo muy potente para el que lo practica (y todos, absolutamente todos tenemos potencial creativo..) Cuando tu imaginación te lleva a practicar, cuando comienzas a observar, escuchar, oler o gustar de manera creativa tu percepción de la realidad cambia; se ha llenado de matices, ha crecido, se ha expandido. El pintor ya mira de manera diferente las sombras, el músico, el silencio, una secuencia de vida. Esa diferencia es la que luego quiere expresar; una nueva interpretación, un cambio que se quiere transmitir a los demás.

Voy a hacer un inciso aquí. Y es que realmente creo que Amalamati me propuso charlar esta tarde con vosotros, no por mis años de artesana, sino porque recientemente he modelado una rupa, una figura del Buda, para el Centro Budista. Y sí, parece que voy a hablaros de mi obra… Quiero hacerlo sólo porque ha sido una experiencia muy intensa en la que he visto cómo aplicaba todos los beneficios de mi oficio en consonancia con mis ideales. ¿Cuáles son estas cualidades de mi oficio? Para mí, la artesanía como actitud significa compromiso y veneración, resolución y esfuerzo, humildad y confianza.

En el comienzo de este trabajo las ideas que más claramente me venían a la mente eran las de tradición y compromiso. Cualquier representación de un Buda pertenece a una tradición que honra un vasto legado de imágenes. Los honra por lo que son, su significado más allá de su forma, del tiempo y del espacio y por lo que son capaces de revelar de nuevo, en tanto que son una nueva visión de un pueblo, son una nueva forma. Cuando modelo figurativo, venero la tradición de formas que hemos heredado, de nuestras raíces iberas, griegas y romanas e intento aprender con respeto de todas las escuelas que inventaron las formas bellas.

Para mí, no salir huyendo cuando me pidieron modelar esta rupa, lo que fue mi primer impulso, suponía una gran responsabilidad. Como decía, por el compromiso con la tradición espiritual y con la tradición estética nuestra. La que está en nosotros, la de nuestra historia. Pero principalmente, sentía un compromiso humano, con la sangha y con el dharma, con cada individuo que después se pusiera delante de ella. Un compromiso de comunicación, de evocación y quizás, en el mejor de los casos de inspiración. Obviamente yo podía hacer muy poco aquí. Sólo crear una nueva forma. Lo único que podía ofrecer era la sinceridad de mi esfuerzo, mi voluntad de llevar a cabo el trabajo por los demás, por cada nueva mirada. Curiosamente mi forma de trabajar fue muy intuitiva. Y es cierto que, a pesar de que en mi profesión hay muchas premisas comerciales y estéticas, de lo repetitivo que pueda parecer, siempre me acerco a mi obra sin saber muy bien qué es lo que voy a hacer. Pienso ahora que esto es una pequeña argucia para enfrentarme al vacío del caballete. Porque lo primero que hay frente a mí es un gran vacío. Y en él comienzo. Y mis sensaciones son de gran curiosidad e incertidumbre cuando me doy cuenta de que no tengo casi control. Sólo trabajo. Voy y confío. Es un continuo esfuerzo. Días y días y meses sin ver nada. Sí, quiero recuperar una actitud que había en los talleres de arte de aprendizaje, esfuerzo y resolución. El mío es un esfuerzo sin una idea muy definida. Me refiero a que no tenía en absoluto ninguna imagen o un dibujo previo de cómo iba a ser el Buda, ni siquiera sabía muy bien cómo iban a ser sus dimensiones; sólo que se trataba de Sakyamuni. Por tanto, este esfuerzo sin idea, sin meta estética es como tirar a la diana con una venda en los ojos. Verdad que hice muchos, muchos tiros…

El esfuerzo como proceso creativo es muy interesante. Se convierte en una búsqueda con determinación, pero sin meta. Intento tras intento, sólo puedes seguir si tienes confianza. Pero ¿en qué tenía confianza? Porque después de meses de estar trabajando de esta manera, tienes una sensación muy inestable y hasta cierto punto frustrante, cuando una y otra vez haces y deshaces las cosas porque no son como “deberían” ser, pero no sabes cómo deberían ser. Haces y deshaces una cara un día y otro. Sólo la confianza en el proceso, la que depositaron en mí, la de mi oficio, hacía que me enfrentara a ello cada nuevo día sin armas intelectuales, sin presupuestos artísticos, sino tan sólo con sinceridad y entrega. Confianza en el trabajo en sí. Hubo muchos momentos en que pensé que no lo iba a lograr. Y esto mina, derriba cada día los pies del artista. Pero seguí trabajando en este vacío de presupuestos.

Todas estas actitudes, la veneración, compromiso, resolución, esfuerzo…del proceso me recuerdan mucho a los ingredientes que intento llevar a la meditación. Pienso que sí, hay muchas similitudes entre la meditación y la creación. Zas!!! Atrévete a saltar a tu vacío!

Bueno, y un día aparece una cara que le es propia y que yo, sinceramente, no sé muy bien cómo ha llegado allí, junto con sus manos y todo el resto del cuerpo. Y como los personajes de una novela que cobran vida independiente del autor, el resto del tiempo que le dedico es para cuidarlo. Y termino poco a poco cada detalle para que esté completo. Relleno cada hueco añadiendo barro donde falta y quitándole donde dice que sobra. Y me acerco y alejo para ver cada detalle y la globalidad. Y también esto me recuerda a la meditación. Es cierto que cuando modelo no hay pensamientos, sólo trabajo, respiración, inspiración. Este estado es una actitud para la creación.

La rupa. La obra cobra tanta independencia poco a poco, a medida que va adquiriendo su identidad, que verdaderamente, aunque siento cierto ligamen con ella, cada vez se me hace más extraña. Este momento es muy bello, porque cada día veo que mi papel cambia y me acerco a la mirada del espectador. Y me asombro, porque conforme la rupa adquiere su forma, y dejo de manipularla, dejo poco a poco de intervenir en ella generándola para intervenir en ella sólo observándola. Y me transformo en su primera espectadora. Y ahí la miro y me sorprendo de nuevo. Cuando por fin la figura “aparece”, siento que sólo tiene sentido por las miradas, las personas que se pongan delante de ella. Y esto también me recuerda a mis ideales budistas.

Sí, creo en el proceso creativo como actitud; como fuente y vehículo de cambio de unas personas a otras.

Y después de que mi labor termine, hay otras…llamémosle transformaciones, que le ocurren a la rupa hasta que llega a su forma definitiva, al menos como la vemos ahora. Me gustaría exponeros un juego de formas por las que pasa que creo que son interesantes por su poder real y simbólico. Y es así:

La rupa se comienza a modelar en barro hasta que se agotan las posibilidades del material, es decir, se hace el máximo de trabajo de volumen y de detalle que permite lo rudimentario y orgánico del material. El barro es húmedo y marrón oscuro. Sobre esta forma o contenido se hace un molde, un continente. El barro se quita del molde. Ya sólo existe el molde, el continente.


Este continente se rellena de escayola. Un nuevo contenido, con su nueva forma. El molde se pica todo para sacar la pieza de escayola de dentro de él, como si estuviera dentro de una piedra. Es decir, el continente se rompe y tenemos un nuevo contenido en escayola. La escayola es blanca, dura y seca. Se terminan todos los detalles a los que el barro no permitía llegar. Una vez concluida esta parte, se hace otro molde de silicona y escayola; un nuevo continente.

La forma de escayola se saca. El nuevo continente de silicona, vacío, se rellena de capas de cera hasta conseguir una nueva rupa. La cera es de color rojo intenso y ligeramente cálida. La cera se ensambla y repasa hasta rehacer de nuevo todos los detalles que se han podido estropear en el proceso. Sobre este nuevo contenido se hace otro molde interior y exterior de un material muy fino y resistente a altas temperaturas, normalmente con moloquita.

El nuevo molde junto con su contenido de cera se meten en el horno, de manera que la cera se derrite. De nuevo tenemos un continente vacío. Por último, se vierte bronce en él. Su contenido definitivo. El bronce sale con un color dorado apagado y es muy frío.

Cada nuevo continente, cada nuevo material ha agotado sus posibilidades ¡Qué bello juego de naturalezas, colores y realidades!

Pero todavía no acabamos ahí. Falta su envoltura definitiva, la pátina. Como sabéis, el bronce puede tener muchos colores en sus acabados. Los más comunes son verdes, pero los hay en óxidos de hierro, azules, blancos, negros.. Y aquí interviene la alquimia y un poquito de magia. Con ácidos, fuego y agua, fue maravilloso ver cómo la rupa iba cambiando de colores, echando humo y sudando óxidos. Ahora tenemos un Buda en óxidos de hierro. Naranjas, rojos y marrones como el cuero forman su cuerpo.


La rupa está en continuo cambio. Su proceso de patina nunca se estabiliza. Siempre cambiará de color.

Quiero volver a retomar el discurso trayendo a la memoria la presentación de la rupa a la sangha en el día de la Comunidad Budista Triratna. Después, mi amigo Abhayaka leyó unas palabras de El Sutra del Corazón que quiero volver a citar aquí: “Así pues, la forma no es más que vacuidad, la vacuidad no es más que forma, la forma es sólo vacuidad, la vacuidad sólo forma”

Pero para cerrar el círculo os contaré que hace un tiempo, mientras modelaba la rupa, leí unas palabras muy alentadoras. Y son de nuestro maestro Sangharákshita. Dice así: “Es posible desarrollar una clara percepción al observar una imagen de un Buda o un Bodhisatva, pero hay que reconocer la imagen por lo que es. Si la visión más clara surge mediante esta práctica no es porque se esté visualizando una imagen de lo trascendental, sino porque uno ve en ella lo real y lo irreal. En el transcurso de la práctica la imagen cobra vida de manera intensa, a la vez que uno reflexiona en que esto surge en dependencia de causas y condiciones y, por lo mismo, no es totalmente real. Al hacer esa reflexión uno advierte que ni el concepto de lo 'real' ni el de lo 'irreal' son suficientes para agotar la verdadera 'realidad' de la situación. La 'realidad' trasciende lo real y lo irreal, la existencia y la inexistencia.”

Sí, el espectador es el que crea de nuevo cada obra. Y con ello,… salta al vacío.






lunes, junio 08, 2009

Controversia sobre Osel, el "niño lama" adulto


Osel, el niño granadino que sorprendió al mundo cuando sólo tenía 6 años al ser identificado como la reencarnación del lama se ha convertido en un hombre de 24 que estudia cine en Madrid.

El Mundo ha publicado una entrevista con donde dice que pasó una infancia "llena de sufrimiento" cuando estaba recluido en un monasterio entre los 6 y los 18 años. (articulo)

Un articulo similar pero con menos énfasis sobre los aspectos difíciles de su vida fue publicado en la revista bilingüe Babylon anteriormente. (ver)

El FPMT (el movimiento budista que fundó Lama Yeshe - de quien se supone Osel es la reencarnación) ha publicado una carta de Osel en inglés (ver) donde dice que no se ha separado del FPMT y que el artículo es sensacionalista distorsionando lo que dijo. (No encuentro la carta en castellano).

¿Qué será la verdad? ¿Es un chico que fue maltratado en su juventud? ¿O una persona creativa que espera comunicar los valores espirituales budistas a través del medio del cine en lugar de las tradiciones tibetanas?

Será interesante ver como sigue evolucionado su vida. Debe estar sujeto a muchos tipos de presiones.

(foto de Osel)

miércoles, abril 08, 2009

Los presos políticos de Birmania (Myanmar)


Aung San Suu Kyi - la presidente legal de su país - todavía se encuentra bajo arresto domiciliario, mientras 2000 monjes budistas y activistas por la democracia permanecen cautivos en condiciones inhumanas en las cárceles birmanas.

Más info sobre una nueva petición para ayudar los monjes budistas y otros activistas presos en Birmania

Las organizaciones activistas de Birmania se han propuesto conseguir 888.888 firmas de apoyo. El número 8 tiene una enorme fuerza simbólica en la cultura birmana, y la junta gobernante es extremadamente supersticiosa: un número de firmas tan contundente podría llegar a tener influencia.

Nuevos libros budistas en línea

www.librosbudistas.com acaba de actualizar su catálogo con unos textos nuevos

Nuevo texto gratis en línea...

Nuevos libros en el catálogo...

  1. El Camino de la Atención
  2. El Cálido Aliento de la Dakini (35 páginas de descarga gratis)
  3. Cuerpo y espiritu: la transmision de las enseñanzas del buda
  4. Despertar al Zen
  5. La Guía del Bardo
  6. Vida de Milarepa
  7. La Práctica del Bodisatva (Bodhicharyavatara)
  8. Compasión intrépida
  9. En Defensa de la Felicidad
  10. Cursos de meditación a distancia
Para destacar algunos...

EL BUDISMO, EL SEXO Y LA VIDA ESPIRITUAL
Es la trascripción de una entrevista con Sangharákshita en 1988, unos 20 años después de que comenzó a enseñar en occidente. Habla muy sinceramente acerca del lugar de la sexualidad en la vida de los budistas occidentales.

EL CÁLIDO ALIENTO DE LA DAKINI
Un estudio muy completo acerca de la figura de la dakini: un símbolo del Principio Femenino en el budismo tántrico. La autora traza la historia de la ambigüedad de la dakini, desde sus orígenes hasta las distorsiones introducidas por los estudios occidentales y la apropiación feminista.

Leer reseña, comprar o descargar las primera 35 páginas gratis en:
http://www.librosbudistas.com/libros/index.asp?libro=ALIENTO
Leer acerca de la autora Judith Simmer-Brown en:
http://www.librosbudistas.com/autores/index.asp?autor=SIMMER

EN DEFENSA DE LA FELICIDAD de Matthieu Ricard
Este libro me parece excelente y estoy muy contento de incluirlo en el catálogo. Es un tratado sobre la felicidad basado en la tradición budista pero muy relevante para la mente occidental. De una lectura muy amena. Se nota que escribió el libro con ganas de transmitir el budismo y no ganar un poco de dinero.
Leer reseña o comprar en:
http://www.librosbudistas.com/libros/index.asp?libro=DEFENSA

Hay unas NOTAS BIOGRÁFICAS DEL AUTOR MATTHIEU RICARD en línea. Me parece una persona muy inspirador. Un budista occidental que se ha dedicado de una forma muy completa al Dharma - el sendero budista.

Además de autor, Matthieu es fotógrafo, está involucrado en la investigación científica de los efectos de la meditación y el entrenamiento mental sobre el cerebro y dona los beneficios económicos de sus publicaciones y fotos a unos 30 proyectos de caridad en Asia.

Escribió El Monje y el Filósofo en 1999. Este diálogo con su padre fue un bestseller y se tradujo a 21 idiomas.

viernes, junio 20, 2008

Ram Bahadur Bamjan ¿el nuevo buda?

A raíz del programa en Discovery acerca de Ram Bahadur Bamjan ha surgido un nuevo interés en 'el nuevo buda'.

Me parece beneficioso que haya un debate acerca de él, siempre que recordamos que para el budismo todos los seres humanos tenemos la potencial para convertirnos en budas – es decir en ‘despiertos’ – por nuestros propios esfuerzos. Un buda no es ni dios, ni un profeta, ni hijo/a de dios ni un avatar. Son conceptos cristianos y hinduistas que el budismo rechaza enérgicamente.

Puede que este chico se convierta en un buda, o no. Pero lo realmente importante, desde mi punto de vista, es que despierte en nosotros mismos un cuestionamiento acerca de nuestras propias vidas, su significado y la aspiración, inherente a todos, a realizar nuestra potencial como seres humanos, como seres espirituales. Si nos inspira la figura de Ram Bahadur Bamjan meditando, pues lo mejor sería que nos animemos a elevar nuestra propia conciencia en el día a día de nuestras vidas – cosa que sé que hacen muchos -. Cada momento ofrece la posibilidad de ser creativo, de crecer, de abrirnos a los demás y a la verdadera naturaleza de nuestra existencia. ¿No crees?

Claro, no es fácil. Fraude o no, podemos tomar los esfuerzos de este chico como ejemplo para motivarnos. Insisto en que lo único mal de todo esto sería que en vez de tomarle como ejemplo le tomemos como guru, salvador o avatar, y en vez de hacer el esfuerzo para cambiar el mundo y a nosotros mismos, esperemos a que algún ser sobrenatural lo haga por nosotros. Cosa que, de nuevo desde mi punto de vista, nunca va a pasar.

Por cierto, ya tiene una página: www.paldendorje.com . El video, tengo que decir, me ha producido una sensación de tristeza. Sean las que sean las motivaciones de él, me parece que las instituciones budistas y hinduistas ya le han convertido en un objeto religioso. Y la religión es, casi siempre, el peor enemigo de lo verdaderamente espiritual.

Ver también: ¿nuevo buda de 15 años?, y ¿buscas al nuevo buda?


viernes, mayo 09, 2008

los juegos chinos


¿Deberíamos apoyar los juegos olímpicos?

Desde hace varios años Amoghavajra, miembro de la Orden Budista Occidental, juega a aquella versión intrépida de baloncesto que practican las personas obligadas a usar sillas de ruedas. Además de jugar, es también 'clasificador internacional' de jugadores y asesor en un asunto tan sensible cómo es lo de clasificar a jugadores con grados de incapacidad.

Como resultado le han invitado a China para que clasifique a los jugadores en el baloncesto paralímpicos - un acontecimiento que, para los competidores, será el resultado de muchos años de entrenamiento y de planificación.

Amoghavajra sí ha decidido acudir a los juegos, y se encuentra especialmente emocionado. Y no sólo por la posibilidad de ir a la China y así vivir su conexión con la figura histórica budista llamada también Amoghavajra (¡por fin Amoghavajra vuelva a China!).

"Consideraba la posibilidad de no tomar la invitación" dice. " Pero después de contemplar el enorme impacto positivo en la gente incapacitada en China decidí aceptarla. China no dedica muchos recursos financieros a asistir a su gente incapacitada. Sin embargo, organizar las Olimpiadas implica también organizar los juegos paralímpicos. Esto significa tener que respaldar sus atletas paralímpicos y apoyarles directamente. Y más importante aún, tiene que crear una infraestructura apta para sillas de ruedas, cosa que beneficiará a muchos incapacitados".

Después de los juegos Amoghavajra piensa visitar los sitios budistas antiguos de China - un viaje personal que será indudablemente una prueba de las barreras arquitectónicas en China.

miércoles, abril 23, 2008

Hacer que el Dharma trabaje


El año pasado unas 45 personas involucradas en el AOBO llevaron a cabo un fin de semana para explorar “cómo hacer más atractivo el 'sustento correcto en equipo''. El sustento correcto en equipo (SCE) es un componente del sistema de práctica del AOBO, siendo un aspecto de su práctica del sustento correcto del noble sendero óctuple del Buda”.

El organizador del evento (Vajragupta) escribe: "considerábamos toda clase de asuntos: entrenamiento, ayuda, práctica espiritual, y posibles nuevas empresas. Todo tipo de personas asistió, las que ya tenían experiencia y las que no. Fue una combinación de sangha única, agradable, y bastante eficaz. El evento logró profundizar en algo que realmente interesaba y que las personas querían explorar”.

El trabajo como práctica espiritual es un tema importante en el AOBO, aunque, como dice Vajragupta "en el pasado la idea general de que la transformación espiritual funciona sólo a basa de una práctica continua las 24 horas - y no a base de una sóla hora de meditación - fue muy importante para nosotros. Pero quizás no hemos desarrollado enseñanzas y prácticas más específicas en esta área del trabajo tanto como podemos.”

En septiembre 2008 habrá otro fin de semana para explorar el tema. Esta vez el tema va a ser "Hacer que el Dharma trabaje", y está abierto a cualquier persona - miembros de la orden, mitras, los que trabajan en SCE "tradicional", los que participan en nuevos proyectos budistas, y los que trabajan en contextos no-budistas. El fin de semana incluirá charlas y talleres conducidos por una variedad de gente experimentada e inspirada por el tema

Las fechas son viernes 12 a domingo 14 de septiembre; el lugar es Birmingham (Reino Unido); el precio son £45; para reservas y más información, contactar con Vajragupta o en el +44 (0)121-447-7427.

martes, abril 22, 2008

En Krakow - polvo, ruido, sudor y alegría...


Un nuevo centro budista del AOBO va tomando forma en Kraków, Polonia - con mucho sudor y trabajo duro. Nityabandhu, que dirige el proyecto, dice: "Es una alegría trabajar en este proyecto sabiendo que el resultado final será un centro budista. Actualmente estamos haciendo el trabajo más duro, es decir la demolición - mucho ruido y una cantidad enorme de polvo, me siento como estuviésemos en la guerra. Pero hay mucho animo y la semana próxima llega nuestro primer invitado para echar una mano ".

Nityabandhu es de Polonia y ha vuelto a casa después de varios años en el Reino Unido donde se ha preparado justamente para poder volver a Polonia y crear una sangha del AOBO en Krakow. Su buen amigo Karunabandhu, originalmente de Alemania, le está ayudando con el trabajo de construcción. Se vean en la fotografía, gozando de un almuerzo bien-merecido. Las fotos de su trabajo se pueden ver en su sitio de Flickr y en este vídeo de YouTube.

El AOBO en Polonia ya tiene una presencia substancial en la web y varios libros traducidos. En su página principal se puede leer sobre el 'Przyjaciele Zachodniej Wspólnoty Buddyjskiej'. Así se conocen los amigos de la orden budista occidental en polaco.

Por supuesto, darían la bienvenida a cualquier oferta de ayuda, especialmente ayuda financiera - su correo es kontakt@buddyzm.info.pl .

jueves, febrero 28, 2008

Ser budista (4): Ir al Refugio de la Sangha


Él quería que sus seguidores ardiesen
Cual llamas que ascienden al ceni
t. Ahora son sólo
Débiles rescoldos bajo un montón de ceniza
Temerosos de hermanarse con una estrella.
(Sangharákshita)

La Sangha, o comunidad espiritual, es una parte integral del Budismo. Es la tercera de las Tres Joyas del Budismo. El acto fundamental de un budista es Ir al Refugio del Buda, del Dharma y de la Sangha. El Ir al Refugio define qué es ser budista, y por consiguiente quiénes son los miembros de la Sangha, o comunidad espiritual budista.

Un budista es aquel que va al refugio de las Tres Joyas y la sangha está formado por todos aquellos que lo hacen. El acto de comprometerte con el ideal de la Iluminación, con la enseñanza del Iluminado y con su comunidad es el principio que unifica a la sangha budista y resuelve cualquier división que exista entre las diferentes escuelas y comunidades budistas. También resuelve cualquier diferencia que exista entre miembros de la misma comunidad.

Ir al Refugio de la Sangha es abrirte a otros que también caminan en el sendero budista. Es crear lazos de amistad y una dinámica de comunidad con otros, basados en la enseñanza del Buda.

Los miembros de la comunidad espiritual están comprometidos a estar en armonía entre ellos, y a la vez a cultivar sus cualidades distintivas como individuos. Una comunidad espiritual de esta naturaleza sólo puede funcionar a través de la amistad, y no a partir del poder y la manipulación que más bien caracterizan el grupo y la secta. Lamentablemente, la jerarquía basada en el estatus y en el poder sí existe en las comunidades budistas. De hecho, muchas de las tradiciones budistas que llegan al occidente están estructuradas de una forma eclesiástica en la cual el ‘maestro’ no sólo presume de una mayor experiencia espiritual sino también de un estatus que le ortega un poder institucional y psicológico sorprendente y que hacen imposible la creación de una sangha verdadera.

Por desgracia, en occidente nos impresiona con demasiada facilidad la ropa exótica, por no decir los disfraces, que muchos miembros de las comunidades budistas llevan puesta en público. La verdad es que siempre me ha parecido contrario al espíritu del Dharma llevar vestimenta medieval hoy en día; también un poco ridículo. Por muy estilizados y hasta lujosos que sean los hábitos budistas hoy en día, me parece importante recordar que el buda y sus discípulos llevaron la ropa común de su tiempo, incluso la ropa de los más pobres. Los hábitos tienden a reforzar el estatus, y dividen a la sangha en niveles artificiales; artificiales porque no necesariamente tienen que ver ni con compromiso ni con experiencia espiritual, sino con formas de vivir y con rango. Y la gran mayoría de aquellos que llevan sus hábitos simplemente no los necesitan; su compromiso y el peso de su práctica son obvios y serían más obvios, más aparentes, si llevaran ropa normal.

Una verdadera comunidad espiritual nunca tendrá una estructura fija, y mucho menos una jerarquía fija. La naturaleza de sangha es cercana a la anarquía, en la cual gobierna el principio de la amistad espiritual basada en las Tres Joyas. La comprensión espiritual, el despertar, nunca se confundirá con la jerarquía institucional. Cuando la sangha se reúne, ya sea en retiro, en público, o simplemente dos amigos conversando, deberíamos siempre tener cuidado de no imponer de ante mano una jerarquía de liderazgo. Kalyanamitrata, o la amistad espiritual, es una dinámica que surge de la relación entre individuos. Tener decidido quién es el más evolucionado, espiritualmente hablando, impedirá que la verdadera chispa de una comunicación creativa pueda encender nuestros mentes-corazones.

Además, mi impresión – y vamos, mi propia experiencia – es que el estatus, incluso un supuesto estatus ‘espiritual’ y a pesar de disfrazarse con una apariencia divina, no hace más que fortalecer la ignorancia, la avidez y el rechazo a los demás.

Ser budista es querer crear sangha. Es intentar, en todas las actividades de nuestra vida, relacionarnos con los demás de forma verdadera – más bien desnudos – y a partir de maitri, de atención y del deseo de que el otro esté bien. Es entrar en comunicación sin ideas previas acerca de la otra persona y sin compararnos con ella; sin pensar que somos superiores, ni inferiores, ni iguales. Sólo así un verdadero despliegue de la conciencia puede ocurrir. Sólo así se puede abrir a lo desconocido, al misterio de la comunicación humana basada en nuestra potencial espiritual inherente. Eso sí es ser budista.

viernes, febrero 15, 2008

No olvidemos a Birmania


Parece que, desde las manifestaciones en septiembre y octubre del año pasado, la situación en Birmania sigue mal; incluso peor. Según Avaaz, de los monjes y estudiantes organizadores de las manifestaciones, 80% han sido arrestados y encarcelados. Los demás están escondidos.

“ La Junta ha utilizado la tortura de manera generalizada para desmantelar las redes activistas y aplastado cruelmente cualquier intento de marcha o manifestación pública” reclama Avaaz.

Parece que la presión internacional sigue, a pesar de que yo por lo menos he visto muy poco o nada en los medios de comunicación.

Lo bueno es que existe una nueva generación de activistas pacificas (la lucha para la democracia lleva 20 años en Birmania) y la Junta ha anunciado que habrá un referéndum constitucional este año.

Ya veremos ...

jueves, febrero 15, 2007

Desenmascarando la mentira

Jesús Aller habla de su nuevo libro 'Subhuti' y del budismo en esta entrevista en 'Rebelión'.

"El objetivo de estos libros, y casi me atrevería a decir que del budismo, es combatir y desenmascarar la mentira y eliminar el sufrimiento que produce. El hecho es que nuestra sociedad, con sus estados, sus ejércitos, sus saqueos y sus medios de desinformación, es una máquina portentosa de producción de mentira, violencia y sufrimiento. Nadie puede permanecer indiferente ante esto, y alguien que esté influido por el budismo menos. Tenga en cuenta que el budismo nos hace sentirnos profundamente solidarios con todos los seres".

No me gustaría que el budismo se identifique exclusivamente con el pensamiento de izquierdas, ya que el cambio que propone es de otro orden, ni de izquierdas ni de derechas. Pero me parece interesante la entrevista.

viernes, febrero 09, 2007

Meditando con terroristas

Interesante artículo de Saddhakara en esta página del centro budista de Valencia (España). Se trata de su trabajo en la carcel de Picassent, donde enseña la meditación.

"Probablemente una de las cosas que más me ha hecho reflexionar en estas visitas a Picassent, haya sido enseñar meditación, meditar junto con, y hablar de forma bastante personal con presas de ETA."

martes, noviembre 28, 2006

El camino medio de Lou Marinoff

Que haya en los medios de comunicación noticias acerca del budismo no es nada excepcional hoy en día.

Lamentablemente la gran mayoría o son superficiales o son bastantes erróneas en su acercamiento a esta tradición. La gran noticia de este mes, según su constancia en las noticias de Google, ha sido que 'el WiFi llega a la cuna del budismo'. Sí, un ingeniero israelí ha logrado establecer una conexión inalámbrica a Internet en la remota ciudad de Dharamsala, al este de la India, el actual hogar del Dalai Lama. Nada mejor como una noticia así para perpetuar la percepción del budismo como algo medio pintoresco y poco relevante para el hombre o mujer occidental, además de señalar una ignorancia generalizada acerca del verdadero rol del Dalai Lama en el budismo.

De vez en cuando aparece algo de mayor contenido, como es el caso de Lou Marinoff y su libro 'El ABC de la felicidad'. Por lo menos las noticias aparecen en forma de entrevista y lo que dice acerca del Buda y de su enseñanza apunta a las implicaciones más serias de su práctica. El lunes el periódico ABC Cataluña publicó una entrevista titulada 'La serenidad no se puede comprar en eBay' en la cual de nuevo el autor resalta el camino medio, sin profundizar en ello, 'como camino hacia la alegría y la plenitud'.

"Cada uno (Aristóteles, el Buda y Confucio) nos enseña una ética de virtudes por la que nos volvemos virtuosos desarrollando buenas acciones. Nuestra bondad surge de la práctica de los buenos hábitos, y todos ellos están enfocados en el presente, en el aquí y ahora. Para ellos, el objetivo de estar vivo es de llevar una buena vida ahora."

lunes, noviembre 20, 2006

Lou Marinoff

Interesante entrevista en el suplemento del periodico español 'el mundo' este domingo pasado. Se trata de Lou Marinoff, autor de Más Platón y menos Prozac, y su nuevo libro 'El ABC de la felicidad' en el cual habla de las enseñanzas de Aristóteles, el Buda y Confucio 'para orientar a los nuevos líderes'.

P. ¿Y si tuviera que elegir a uno?

R. Me quedo con Buda. Porque al final, lo que es realmente importante para el individuo es tener un buen corazón y encontrar la serenidad en la vida. El budismo es el sistema más avanzado. Aristóteles nos da la ciencia y el desarrollo intelectual. Confucio, la disciplina y el sacrificio por los otros. Y Buda pone el buen corazón y la serenidad mental, que para mí son los ingredientes imprescindibles para la felicidad... Todos los problemas del mundo se deben a esas dos graves carencias. Necesitamos a Buda más que a los demás.

Se puede leer la entrevista entera en elmundo.es

martes, octubre 03, 2006

Padres budistas

Una pregunta que me hago (con una frecuencia insuficiente) es ¿Cómo se manifiesta en mi vida diaria el hecho de 'ser' budista? Pongo 'ser' entre comillas porque uno es budista sólo en la medida que lo practica. Si voy al refugio del Buda, del Dharma y de la Sangha entonces debería reflejarse en mi comportamiento, en mi comunicación y en mis estados mentales en todas las facetas de mi vida.

Últimamente me he estado preguntando que significa ser budista - es decir practicar el Dharma - como padre y en esta línea me ha resultado interesante una conferencia de Sangharákshita titulada 'Consejos para padres budistas'. Sangharákshita ofrece unos 15 puntos de consideración para budistas que son también padres, o padres que son también budistas. De hecho su primer punto es exactamente esto. Dice:

1. Recuerden que primeramente son budistas y después padres

Si son ustedes ambas cosas, budistas y padres, mejor piensen que son budistas que son padres, en vez de padres que son budistas. Hay una gran diferencia entre estas dos posturas. Diciendo esto, no estoy, ciertamente, animando a los budistas a que pongan a sus hijos en segundo lugar. No estoy sugiriendo que si quieres irte de retiro y tu hijo está enfermo lo dejes a merced de otra persona y te vayas. En absoluto. El budismo viene primero en el sentido de que es del budismo, de principios budistas, de donde sacas los principios para tratar de ser un padre, o una madre, budista y no tan sólo un padre, o una madre.

Los seres humanos tenemos en común el ser padres con casi todas las especies animales; ser padres no es un gran logro, casi todos los seres humanos lo son. Pero aunque es fácil hacerse padres, ser buenos padres es verdaderamente muy difícil y ser padres budistas lo es todavía más, ya que eso trae consigo aplicar, o tratar de aplicar, principios budistas a las relaciones con los hijos. Este punto subyace en todos los otros que quiero dar.

Es eso lo que me interesa: aplicar, o por lo menos intentar aplicar, los principios budistas a mis relaciones con mi familia. Significa ejemplificar estos principios. Es sin duda un reto, pero un reto que valoro enormamente. Porque es precisamente en mi vida cotidiana, en mis relaciones con aquellas personas con quién vivo, que la profundidad, o no, de mi practica como budista se ve. Es en el trato diario donde se debilita o se fortalece.

Por cierto, el segundo de los 15 puntos que ofrece Sangharákshita también es muy interesante, Intenta aclarar un asunto que de vez en cuando algún amigo o conocido me hecha en cara:

2. No temas enseñar a tus hijos budismo

Hoy en día hay gran cantidad de ideas confusas sobre que se debe enseñar a los hijos. Se dice con frecuencia que no debemos interferir en lo que piensen los demás; debemos alentar a la persona a que piense por sí misma. Los hijos no deben ser adoctrinados, sino que se debe permitir que crezcan con mentes abiertas, libres, casi en blanco. Entonces, cuando sean lo suficientemente mayores, ellos decidirán por sí mismos si quieren ser cristianos, budistas, agnósticos, musulmanes, hare krisnas o lo que a ellos más les llame.

Esa forma de pensar no es nada realista. Mientras cuidadosamente te abstienes de enseñarles a tus hijos budismo, te abstienes, tal y como lo ves, de adoctrinarlos, toda suerte de agentes van a trabajar mucho adoctrinando a tus hijos con valores muy diferentes a los tuyos, lo quieras o no. A los niños se les adoctrina constantemente: en la escuela o en la guardería, por medio de la televisión, de las películas, del ambiente general de nuestra sociedad. No pienses que si te abstienes de adoctrinar a tus hijos ellos serán completamente libres de elegir entre distintas cosas cuando alcancen uso de razón, cuando sea que eso ocurra (si de hecho se llega a alcanzar).

Por consiguiente, no temas enseñar a tus hijos budismo –o, mejor dicho, comunicarles algo del espíritu del Dharma. La sociedad, en el sentido más amplio, les va a comunicar toda suerte de mensajes, alguno de los cuales pueden definitivamente tener efectos negativos sobre ellos. Luego no te frenes en darles la influencia positiva del Dharma. No tienes que intentar enseñarles doctrinas budistas difíciles de comprender, como la ley del surgimiento condicionado. No tienes que hacerles leer A Survey of Buddhism en su tierna edad. Puedes empezar muy pronto enseñándoles libros con ilustraciones de la vida del Buda, o las historias tradicionales de las vidas previas del Buda. A todos los niños les gustan las historias, y es de esperar que la televisión no excluya completamente el contar cuentos en casa. Así podrás introducirles en el mundo de la cultura budista y darles algo del sentimiento del budismo.

Algo más que puedes hacer –algo más que debes, de hecho, hacer- es dar ejemplo. A medida que tus hijos crecen y empiezas a comunicarles tus valores –digamos, tu compromiso con el habla ética- es importante que tú mismo demuestres ese compromiso en tu forma de vida. Como todos los padres saben, los niños notan rápidamente las discrepancias. No hay que decir a tu hijo o hija que está mal decir mentiras y decirles cuando alguien llama a tu puerta “di que no estoy en casa”.

También comunicas algo del espíritu del Dharma a tus hijos a través del ambiente que prevalece en casa. Es importante que cuando los niños vuelvan de la escuela o de alguna otra actividad, sientan que el hogar es un buen sitio en que estar: quizás tranquilo, quizás animado y alegre, pero feliz y positivo, con un ambiente de afecto y seguridad. Quizás algún día se den cuenta que ese ambiente tiene algo que ver con el hecho de que eres budista y que meditas; pero independientemente de que vean o no esa conexión, sentirán el beneficio de vivir en un ámbito positivo.

Si quieres leer la conferencia entera esta en librosbudistas.com

martes, diciembre 20, 2005

¿Buscas al nuevo buda?

La mayoría de las personas que han acudido a esta bitácora en los últimos días están buscando información acerca del 'nuevo buda' es decir acerca del chico nepalés, llamado Ram Bahadur Bamjan, que supuestamente lleva seis meses meditando sin beber ni comer.

¿Por qué tanto interés? ¿Estamos buscando un nuevo salvador?

Lo que menos necesitamos ahora los occidentales es un nuevo guru en quien depositar la responsabilidad por nuestras vidas y por el sufrimiento del mundo. Lo que más necesitamos es tener confianza en nuestras propias posibilidades de auto-transformación y de crear redes de apoyo mutuo para caminar juntos el sendero. El Buda que buscamos no está sentado bajo un árbol en Nepal en forma de un chico de 15 años sino está, por lo menos en potencial, en cada uno de nosotros mismos. Y se manifestará por nuestras propias esfuerzas por caminar el camino medio del Dharma, por crear una vida más ética, por practicar la meditación nosotros mismos, y por cultivar la suficiente claridad, positividad y coraje de ver el mundo tal y como es.

“Uno mismo es su propio refugio. ¿Qué otro refugio podría haber”
El Dhammapada

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Escribí esta entrada en diciembre de 2005. A raíz del programa en Discovery acerca de Ram Bahadur Bamjan ha surgido un nuevo interés en él (junio 2008).

Me parece beneficioso que haya un debate acerca de él, siempre que recordamos que para el budismo todos los seres humanos tenemos la potencial para convertirnos en budas – es decir en ‘despiertos’ – por nuestros propios esfuerzos. Un buda no es ni dios, ni un profeta, ni hijo/a de dios ni un avatar. Son conceptos cristianos y hinduistas que el budismo rechaza enérgicamente.


Puede que este chico se convierta en un buda, o no. Pero lo realmente importante, desde mi punto de vista, es que despierte en nosotros mismos un cuestionamiento acerca de nuestras propias vidas, su significado y la aspiración, inherente a todos, a realizar nuestra potencial como seres humanos, como seres espirituales. Si nos inspira la figura de Ram Bahadur Bamjan meditando, pues lo mejor sería que nos animemos a elevar nuestra propia conciencia en el día a día de nuestras vidas – cosa que sé que hacen muchos -. Cada momento ofrece la posibilidad de ser creativo, de crecer, de abrirnos a los demás y a la verdadera naturaleza de nuestra existencia. ¿No crees?

Claro, no es fácil. Fraude o no, podemos tomar los esfuerzos de este chico como ejemplo para motivarnos. Insisto en que lo único mal de todo esto sería que en vez de tomarle como ejemplo le tomemos como guru, salvador o avatar, y en vez de hacer el esfuerzo para cambiar el mundo y a nosotros mismos, esperemos a que algún ser sobrenatural lo haga por nosotros. Cosa que, de nuevo desde mi punto de vista, nunca va a pasar.

Por cierto, ya tiene una página: www.paldendorje.com . El video, tengo que decir, me ha producido una sensación de tristeza. Sean los que sean las motivaciones de él, me parece que las instituciones budistas y hinduistas ya le han convertido en un objeto religioso. La religión es, casi siempre, el peor enemigo de lo verdaderamente espiritual.